TORONTO, Can (CANADA DEPORTES).- Si un partido era importante para el delantero del Toronto FC, era justamente éste. Por primera vez desde su salida del equipo, Alecko Eskandarian tenía la oportunidad de enfrentar a su antiguo equipo, el DC United.
Corría el minuto 44 cuando primero intentó rebanar un tiro de Maurice Edu, para su fortuna el balón regresó a sus pies y entonces vio lo que esperaba.
“Mis ojos se abrieron mucho, la pelota a una gran altura. Me estaba lamiendo los labios”, comentó Eskandarian al término del partido.
Con una triste postura por la derrota del equipo, uno de los jugadores emblema desde su llegada a Toronto, cambió su semblante al hablar de su primer gol con el equipo y uno más valioso por haber llegado ante su antiguo patrón.
“Me sentía muy bien en ese momento. Teníamos la ventaja y no pudimos mantenerla”, dijo y su semblante cambió por completo.
“Hoy viví una experiencia amarga y dulce. Hubiera preferido los tres puntos que el gol”, definió.
Tras haber ganado dos partidos de manera consecutiva, el Toronto FC se estaba acostumbrando a ganar, a disfrutar de la pasión de sus aficionados y sobre todo de los buenos comentarios que corrían alrededor del equipo.
Sin embargo esta derrota es un breve recordatorio de que las cosas no necesariamente son negras o blancas, más bien son grises. El equipo definitivamente no está listo para ser campeón de la MLS sin embargo tampoco es un equipo del fondo de la tabla.
Hoy el equipo tuvo una tarde normal. Una escuadra joven tuvo una actitud del mismo tipo, joven. Tal vez merecían ganar pero así es el futbol.
Hoy aprendieron que no por ganar dos veces seguidas se seguirá ganando solo presentándose. Recibieron su primera lección de que el arbitraje es parte del futbol y que no se puede hacer mucho ante eso. Así mismo se dieron cuenta de que su condición de local no va a afectar a todos los equipos que los visiten y sobre todo deberán entender que van en el camino adecuado para ascender si no se permiten bajar las manos.
Sin duda todo eso es parte de este sábado. Un día memorable para Alecko Eskandarian, pero un día de insatisfacción para todos los jugadores y para los aficionados que con un poco de paciencia podrán esperar a que vengan las revanchas.
Eskandarian lo pudo experimentar y no tuvo que esperar tanto.
sábado, 19 de mayo de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario